11 de noviembre de 2003
Xabier Elorriaga, apuesto hombre de pelo gris, se inquieta al oír palabras como cine e iberoamérica, mitad de allí mitad de aquí, ha estado gran parte de su vida ejerciendo de periodista y por otro lado, el lado con el se queda, de actor. Embriagado de festivales y proyectos, su emoción y sus ideas se vuelven cristalinas con el Festival de Huelva.
¿Cómo es su relación con el Festival de Cine iberoamericano de Huelva?
Empecé a ir bastante pronto, a comienzos de los 80, cuando lo llevaba José Luis Ruiz y era un poco la época dorada del festival. He asistido también para cerrar alguna edición, incluso.
¿Cómo surgió lo de ser miembro del jurado?
Conozco a Porfirio Enríquez desde que trabajamos juntos en "El hombre de moda" de Fernando Méndez-Leite. Y desde entonces compartimos una gran amistad, además he tenido la suerte de coincidir con él en diferentes festivales y finalmente, este año en el de San Sebastián, me propuso ser miembro del jurado y claro, yo encantado.
¿Cuál cree que es su aportación al Festival?
Yo nací en Maracaibo (Venezuela) y aunque crecí en Chile soy de padres vascos. Como periodista, lo de derecho no me funcionó (se ríe), estuve trabajando a este y al otro lado del Atlántico, incluso como corresponsal en Sudamérica. Y como actor, que es en lo que me he quedado, siempre he tenido una estrecha relación y colaboración. Tal vez por eso, por mi experiencia en ambos lados, me han propuesto ser miembro del jurado, y esa va a ser mi aportación.
Las decisiones que tomen estos días indudablemente influirán en la salud del cine iberoamericano...
¿Cuál le parece actualmente el estado del cine iberoamericano?
Si aceptamos que aquí hay crisis allí es algo... tremendo. La crisis económica tan profunda que sufre toda Sudamérica hace que allí donde antes había una infraestructura cinematográfica, países como México y Argentina, haya algo más de cine gracias a la voluntad de seres excepcionales, muchas veces gente que viene del mundo de la publicidad incluso, que puede contar con más medios quizá. Y a excepción de Chile, que empieza ahora, pues nos queda todo un mundo de emociones, historias, gentes que no tiene representación cinematográfica alguna. De ahí el mérito del Festival.
Los efectos secundarios del Festival de Cine de Huelva en el panorama del cine iberoamericano...
El Festival intenta ser un poco el escaparate del cine iberoamericano, da un poco la opción de salir. Pero bueno, hay que aceptar que los costes son elevados y los recursos escasos, así que en un periodo crítico como éste nos encontramos con países como Argentina. Un país que aún atravesando un periodo crítico, gracias a mucha fuerza y apretándose mucho el cinturón pues consigue sacar unas 20-30 películas, lo que no está nada mal.
Es de destacar la participación de co-producciones, ya que todo esto también es posible gracias a gente excepcional que está detrás intentando que el cine iberoamericano salga adelante. Personas como Gerardo Herrero, el principal productor de cine español a la hora de co-producir cine latinoamericano, o los productores que ahora se van incorporando a esa colaboración como José Antonio Félez y otros. O Luisa Matienzo, que ha sido el alma de la Academia de Cine durante años, está invirtiendo muchos esfuerzos en su pequeña productora, co-produciendo con Argentina, una labor por la cual ella está muy contenta. ¡Y ya son unos cuantos co-produciendo con alguna regularidad!
Su opinión sobre el foro... ¿Qué valores o ventajas destacaría de una co-producción?
Para el productor español los costes allí resultan menores, y el presupuesto siempre es importante. Y para el productor de allí pues puede significar en muchos casos llevar a cabo la película. Además, de la repercusión que pueda tener. No hay que olvidar casos como "El hijo de la Novia", que es una coproducción de España y Argentina.
La co-producción es interesante para todos los que participan en ella. Es importante par la consolidación del cine iberoamericano y también para todo el mundo. Y creo que es una tarea pendiente a desarrollar con los países europeos.
El jurado decidirá los galardones de esta nueva entrega, ¿Qué les diría a los que se vuelven a casa con las manos vacías? ¿Algún remedio para combatir esa sensación?
Personalmente creo que los premios son siempre injustos. Yo que he estado en varios jurados, me doy cuenta de que no puedes premiar a todo lo que tú quisieras, porque los premios son limitados, obviamente.
A los que se van con las manos vacías les digo que tengan confianza en lo que han hecho, que si el trabajo está bien hecho confíen en ellos. Lo importante es persistir.
El acuerdo de colaboración con el Instituto Cervantes propiciará la exhibición de una selección del programa del festival en los diferentes centros de todo el mundo.
Me parece importantísimo. Además, el Instituto Cervantes tiene ahora mismo mucho presupuesto y mucho peso político. Sigo diciendo que no respaldamos suficiente nuestro cine, y es un acierto que el Instituto Cervantes se comprometa con el cine, y espero que sea en serio, y que lo siga haciendo, no sólo esta vez sino también en adelante.
El cine en la cárcel
A mí me ha tocado alguna vez ir a hablar de mis películas a la cárcel y me parece una actividad meritoria, aunque impresiona mucho y no es confortable. Sin ningún paternalismo creo que aunque los presos estén cumpliendo una condena es importante que se intente no dar la espalda totalmente. La cárcel como institución no deja de ser algo terrible y... bueno, el cine sirve un poco para acercar la calle y el espacio del recluso, puede que les ayude a aceptar, a volver a la sociedad.
¿Cuál es actualmente el proyecto que tiene en mente?
Me han propuesto recientemente un telefilme de FORTA, para las televisiones autonómicas, y ése es mi próximo proyecto. Es posible que también retome un recital de poesía que estrenamos en el Festival de Otoño. Por último, hay una co-producción italiana de mucho éxito "La Memoria y el Perdón" que aunque se ha pasado por la televisión catalana, está a la espera de que Televisión Española la pase para que el resto del país vea lo que hemos hecho. Pero en general, el telefilme es mi próximo proyecto.
Me he quedado con ganas de más, de más sobre el cine y el presente, o el futuro, que es lo mismo, todo ello narrado con esa voz de hombre noble y sabio. Ha sido una gran conversación, en el que una escucha y aprende mientras el que sabe rinde un homenaje al cine y a la gente que lo vive.
Zoom
. El café. ¿Solo o mejor con leche? Cortado.
. Al cine ¿Solo o mejor acompañado? Hay películas a las que hay que ir solo, para poder seguir reflexionando una vez terminada.
. ¿Un paisaje de cine? Podría ser la ría de Bilbao, o incluso el desierto del Sahara, hay tantos...
. ¿Un director para dirigir sus sueños? Depende... algún clásico americano.
. ¿Un olor? El de las personas que quiero, mi hijo tal vez, o el olor de las flores que mi mujer planta en mi jardín.
. ¿Un tacto? El del ser amado.
. ¿Un bocado? ¡Estamos en lo mismo! (Se ríe), una buena colección de setas, jamón de Huelva o incluso ¡las gambas que nos vamos a comer!
. ¿Una edad? Cuando todavía tienes mucho de joven, y a mí aún me queda.
Aitziber Izurrategui