Senel Paz: "El cine cubano necesita nuevos creadores"
 Senel Paz |
Es más delgado de lo que aparenta en la foto que envió para el catálogo. Además, esa mirada dura que aflora debajo del sombrero blanco no le hace justicia. Hubiera sido adecuado incluir la que nos mandó sonriendo pero tal vez nos dejamos influir por su sacrosanta misión de juez. En fin, parece un buen tipo. Mejor que el de la foto seria.
Senel Paz, el escritor cubano, guionista de éxito a partir de que su relato El lobo, el bosque y el hombre fuera llevado al cine de mano de un santón caribeño del cine, Tomás Gutiérrez Alea, y el colaborador de los últimos años, Juan Carlos Tabío y se convirtiera en la exitosa Fresa y Chocolate, ha interrumpido la escritura de una novela para venir al Festival de Huelva.
Nada más bajar de la habitación del Luz, le espeto una pregunta sobre la situación de su país. Dios y Fidel me perdonen este ímpetu periodístico. "Padecemos una situación difícil de forma permanente pero los años más grises fueron los 90. En este momento estamos mejor, dentro de lo complicado. Un poco más estable y con signos de recuperación", explica Senel Paz a quien -como él mismo dice- se le da mejor expresarse escribiendo que hablando.
A complicar la situación económica de Cuba está colaborando la psicosis terrorista que invade al planeta, ya que el turismo se ha convertido en un sector clave en la isla, que se ha visto afectado por estos justos temores.
Pero como esto es un Festival, tenemos que hablar de cine. El que fuera profesor de Guión en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños señala que rodar en Cuba se ha vuelto complicado. "Por un lado, porque este arte depende mucho de la economía y, por otro, porque el cine cubano está necesitado de una renovación de creadores, una nueva generación".
En este sentido, se muestra "optimista, pero a un plazo más largo". Destaca, sin embargo, la capacidad del público cubano, al que define como "muy formado, atento y conocedor". Aunque caribeño, su carácter al menos durante la entrevista- no parece tan expresivo y gesticulante como el del cubano tópico, pero asegura que sus compatriotas son "un banquete" como público de cine. Senel considera que el trabajo del Instituto Cubano de Cinematrografía y el Festival de La Habana han contribuido a generar una buena formación como espectadores entendidos.
Censura
Por lo que se refiere a la censura, reconoce que es muy difícil explicar lo que ocurre en su país sin caer en absurdas simplificaciones. En cualquier caso, él asegura no haber tenido ninguna dificultad en este sentido, seguramente también un poco por suerte.
Le pregunto por la idea que se transmite en la película de Julian Schnabel, Antes que anochezca, y dice que "se refiere a un momento concreto" y que "es un ejemplo lamentable y triste", pero añade: "Me parece una película de una mirada tendenciosa con la problemática cubana y realmente superficial porque parte de conceptos establecidos".
Seguimos hablando de cine y el autor del guión de Adorables mentiras, de Gerardo Chijona (premiada en 1992 en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva) destaca como "el público cubano interactúa con la película" (cosa de idiosincrasias) y afirma que el cine norteamericano también llega a la isla comunista, especialmente a través del vídeo. Además, apunta, recientemente ha estado de visita nada menos que Steven Spielberg.
Fernando Quiroga
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